PROGRAMA DE TUTORÍA 2018

COLEGIO PARTICULAR FOYER DE CHARITE SANTA ROSA

El sujeto de la educación es una persona, fin en sí  misma (alguien, digno de ser conocido y amado por sí mismo) y, por ello, toda la obra educativa debe ordenarse a su propio bien y felicidad. Su dignidad excluye ser educado como simple medio para otra cosa, aunque sea buena esa otra cosa. El fin directo es su ser y no sólo su obrar. Educar a la persona en orden a su bien implica ayudarlo a conocer, amar y servir a Dios, de lo que se sigue un profundo amor y servicio al prójimo, pues en ello consiste su bien y felicidad. Educar a la persona según su dignidad exige que se le ayude a conocer la verdad pues, solo si él conoce la verdad sobre el sentido de su vida y su bien, puede quererlo y buscarlo libremente para sí. Para que obre desde sí mismo, de modo auténtico y original, para que su obrar sea radicalmente libre debe conocer la verdad. Sólo en cuanto entendida la verdad se constituye en el núcleo más íntimo desde el cual el hombre orienta su amor y elección desde lo más profundo de sí. Sin la personal intelección de la verdad, el principio orientador de su vida será algo exterior (lo que otros, en cuanto otros, dicen o hacen, las modas, la ideología de turno presentada por los medios de comunicación social, etc.). Lo propio de una persona es que se mueva libremente, desde sí misma, a su bien, lo cual no es posible si no conoce la verdad. Aunque la educación se orienta al perfeccionamiento del hombre en los bienes objetivos y universales propios de la naturaleza humana, sin embargo debe procurarlos para cada uno según la singularidad y originalidad propia de cada persona humana. Por ello, no puede haber educación sino en el contexto de un verdadero encuentro personal entre el educador y el educando. En este sentido, la verdadera educación no puede ser una técnica. Es más bien una actividad teórica, en cuanto esencialmente consiste en la comunicación de la verdad, y también moral, en la medida que sólo puede darse en el contexto del amor de amistad.[1] Presentamos nuestro programa de trabajo para la actividad tutorial, introducidos por las palabras que han leído y que están impregnadas de verdad y buen sentido. La labor del profesor tutor no consiste solamente en la transmisión de unos saberes de orden ético–moral. Es bastante más que eso. El profesor enseña con su vida y su ejemplo, sus palabras están impregnadas de un propósito para con sus estudiantes. Como dice el currículo nacional 2018 en el capítulo referido a la tutoría: “A través de este acompañamiento, el docente busca el bienestar de los estudiantes, orientándolos a la toma de decisiones autónomas, a la construcción de su proyecto de vida… Por ello es necesario que el adolescente encuentre en la escuela, una figura adulta que le brinde seguridad y afecto  y lo oriente en los diferentes aspectos de su vida.[2] Que en el ejercicio de esta conducción, en cada encuentro, en cada entrevista y diálogo, en cada programación y preparación de contenidos, no perdamos de vista el bien trascendente que cumplimos con cada uno de los que Dios nos ha confiado en la obra educativa.

José Zapater V.

COORDINACIÓN DE TUTORÍA

COLEGIO FOYER DE CHARITÉ SANTA ROSA

[1] “La educación Cristiana”, Leonardo Bruna  Rodriguez,  InfoCatólica Net
[2]  Tutoría y Orientación Educativa, Curriculo Nacional 2017, Pg 22

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA (haz clic para ver)

FUNDAMENTO

FORMAS DE LA TUTORÍA

LOS PERIODOS SENSITIVOS

VALORES Y VIRTUDES

ATENCIÓN A PADRES DE FAMILIA

LISTADO DE TUTORES PARA EL 2018 SEC-6°